lunes, 5 de diciembre de 2011

Veni, vidi, vinci...



Año 2054,
Estoy terminando mi tesis sobre la batalla de Alesia, la famosa batalla donde Julio Cesar terminó de conquistar las Galias, me apasiona este periodo de la historia, dos grandes caudillos enfrentados por la supervivencia y dos grandes mentes poniendo todo en juego. Ahora es mucho mas fácil estudiar la historia, sobre todo después de que se descubriera el cronovisor; este artefacto se basa en que se pueden reordenar las moléculas de la misma forma que estaban en ese momento de la historia concreto y se podían hacer algo parecido a fotografías lo que permitía un estudio mucho mas profundo. Independientemente del resultado de mi tesis ya tengo trabajo en un organismo oficial encargado de historia antigua.
Pasados los años me vi en un proyecto consistente en un salto en el tiempo para intentar hacer ciertos ajustes, por supuesto los viajes en el tiempo se habían hecho bastante frecuentes, seguros y, por supuesto, secretos. Obviamente el elegido para este viaje no podía ser otro mas que yo…




Año 52 AC.
Las Galias¡¡¡¡, me encuentro en medio de la guerra de las Galias¡¡¡, estoy en el bando vencedor, soy un soldado de Julio Cesar, mi misión consiste en intentar acercarme a Julio Cesar cosa altamente complicada, mediante historias consigo hacer llegar a oídos de Julio Cesar que no asedie Gergovia, por supuesto soy un simple soldado y, pese a hacerle llegar que no tenía ninguna opción de ganar y que los galos se defenderían muy bien, no se me tiene en cuenta… Por supuesto Julio Cesar es derrotado en el intento de asedio de Gergovia…
Un centurión se me acerca y me dice que Julio Cesar me espera, la verdad me sorprende pero no demasiado…
Le hago saber que la próxima batalla será en Bibracte y que si, cuando ataque la caballería de Vencingetorix, le hace frente con la caballería germana los galos huirían en desbandada… Por supuesto así sucedió y Julio Cesar procuró que le visitara con frecuencia pues estaba convencido de que tenía algún tipo de conocimiento mágico o ancestral que me hacía saber mas cosas que los demás.
Por fin llegó el día, Vercingetorix se atrinchera en Alesia y Julio Cesar se dispone al asedio, en principio hace una línea de fortificaciones para que no puedan salir los galos, protege la línea con todo tipo de inventos y, sobre todo con enormes torres de defensa, tuvo a sus ingenieros, posiblemente los mejores constructores, un mes construyendo las líneas de defensa frente a Alesia para que nada ni nadie pudiera salir; por supuesto me encargué de hacerle saber que iban a llegar refuerzos y que habría que construir otra línea defensiva, esta vez hacia fuera, para que nadie pudiera llegar a Alesia, esto era un problema porque los soldados romanos no podríamos salir. Cuando llegaron los refuerzos creyeron que estaban salvados pero no fueron capaces de coordinarse en ningún momento de forma que los romanos que, por supuesto gracias a mí, sabían en todo momento por donde iban a atacar los galos, pudieron repeler los ataques de los refuerzos venidos a ayudar a Vercingetorix. A los pocos días y viendo lo inútil de su resistencia, Vercingetorix se rinde y es capturado y conducido a Roma, en plenas celebraciones de la victoria dejo de ver a Julio Cesar, y ya no lo volví a ver hasta varios años después


15 de Marzo de 44 AC.
Este es el día en que completaré mi misión, vuelvo a ver a Cesar, ya emperador…
Se gira hacia mí y me dice:
Tu también Bruto…


Gracias Laura por calentarme la cabeza con historietas y gracias por las fotos...
Gracias Amado por el libro Las grandes batallas de la historia...


10 comentarios:

Toñi dijo...

Que jodio el Bruto, como se gano la confianza...

Laura dijo...

Que bueno! Te voy a tener que ir subiendo fotos de otros viajes, se ve que te inspiran buenas historias.
Me ha gustado mucho esta.
Besos.

Pepe del Montgó dijo...

Me ha gustado mucho esta historia que forma parte de una tesis. Cuando esté terminada pásamela para que la corrija, (ya sabes que por lo menos tiene que haber 10 correctores) y así la leo "de gratis". por cierto, Laura, buenas fotos.

AMADO MIO dijo...

Ostras, qué bueno, buenísimo... Además, como lo bueno, si breve, ya se sabe, es perefecto.¿es tuya esta historia? Supongo que sí, porque no citas autor, lo que significa que eres un genio. Envía esto a una editorial buena y deja el camión, tienes la gloria en tu talento. Bravo, bravísimo.

Perikiyo dijo...

Ay, si pudiéramos viajar en el tiempo para deshacer errores ...aunque a lo mejor cometíamos otros. ¿Quién sabe?

Genial historia.

Flores dijo...

Toñi, tenía que encontrar la forma de entrar en el circulo de Cesar.
Laura, la cosa es ver fotos, tiempo para pensar... todos los dias un montón agarrado al volante.
Pepe, siento defraudarte no llegué a tesis, es mas no llegué a la universidad pero, bueno, aquí estamos.
Amado, la historia es mía, bueno es sencillo: hay alguien que dice que hizo algo llamado cronovisor; la batalla de Alesia existió mas o menos en los terminos expuestos dentro de la guerra de las Galias; por otra parte Bruto mató a Cesar, lo juntas todo y ya está. Bueno esta vez tocaban romanos por las fotos del viaje de Laura a Roma.
Perikiyo, si pudieramos viajar en el tiempo hacia atrás seguramente lo joderiamos todo...

Juan Carlos dijo...

Buena historia, Flores pero ¿por qué dejaste tanto tiempo a César y no acabaste la misión antes?
Tienes razón con lo de las fotos. Con la analógica se buscaba más la foto, la impresión, el conjunto. Y con cuidado de no pifiarla que el revelado era caro y hacer retoques requería saber mucho y tener un laboratorio. Ahora con las digitales se disparan mil y luego miramos a ver qué ha salido. Y las dejamos olvidadas en el pc o en un pendrive.
Salu2

Flores dijo...

Juan Carlos, le he dejado tanto porque si nó no casaban las fechas.
Saludos

AMADO MIO dijo...

Ah, y nunca me acuerdo de aludir a la cabecera, otra fermosura.

Flores dijo...

Gracias Amado, Toñi y Cris la cambiaron, dicen que queda mejor.
A mi me gusta...