martes, 5 de septiembre de 2017

Sonrisa

Lo encuentro muchas mañanas, en cierta pequeña placita dentro de una calle de Madrid. Le suelo invitar a un café o le doy un par de euros y el, a cambio, me vigila el camión y me ayuda a descargar y entre café y café me ha ido contando su vida.
Vivía en Ghana un pequeño país donde si tienes suerte y no caes enfermo puedes ir tirando pero si caes enfermo está jodido y bien jodido, las medicinas son carísimas y los médicos mas.
Un buen día en el año 2000 cogió su pequeña maleta, su billete de avión y su visado de turista y se vino a España, encontró trabajo en una logística de un pequeño pueblo y encontró una buena mujer española que le hizo tilin.
Como el trabajo iba bien decidieron comprarse una vivienda y como la cosa seguía bien decidieron tener un hijo, todo iba perfectamente hasta 2007 año en que se jodió todo y fue al paro, no encontró trabajo y después de muchos vaivenes en 2010 el banco se quedó con su casa y con el dinero que había pagado y a la puta calle.
El ayuntamiento de su localidad le ha concedido un alquiler social, 300€, y el estado una ayuda de 470€, y como el dice, hay que comer.



Se levanta temprano muy temprano, tanto como para tomar el primer tren que sale de su localidad en dirección a Madrid, dice que en el primer tren no se paga, los accesos son libres y todo está abierto, cuando llega a Atocha enlaza con otro tren que también es el primero de otra línea y después de 15 minutos andando ya está en su lugar de ¿trabajo?.
Para el lo es vende cuatro paquetes de pañuelos, habla con la gente, ayuda a los repartidores, saluda a todo el mundo, habla con todo el mundo y, sobre todo sonríe, siempre sonríe.
Dice que es lo único que tiene, su sonrisa.

3 comentarios:

El tejón dijo...

Real y dura historia, se vive cada día en cada pueblo.
Y lo duro que debe ser notar la indiferencia de la mayoría que pasa a su alrededor.
Un saludo.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

A veces sin darnos cuenta lo que todo iba bien se tuerce. Mantener el optimismo y seguir luchando con una sonrisa en el rostro es muy meritorio.
Saludos.

Moni Revuelta dijo...

Ojalá la suerte vuelva a girar y se ponga de su lado...es lo menos que podría hacer a cambio de esa sonrisa....
Un abrazo Flores