domingo, 20 de febrero de 2011

Historias de la carretera

El otro día hablando con alguien de la empresa le conté esta historia y le resultó un tanto graciosa, tengo que reconocer que tiene su gracia, una vez pasado por supuesto.
Un día tengo que hacer una entrega en el hostal restaurante ... el nombre da igual, por la ubicación y el km de la carretera estaba muy cerca de otro muy importante y en previsión de algun error en la dirección me fuí al importante y empecé a preguntar...

Tras preguntar en varios sitios alguien me dice: A ver si va a ser donde las chicas?, como donde las chicas? donde las fufis?, vamos lo que siempre se ha llamado un puti de carretera, resulta que legalmente tienen que ser restaurantes u hostales, bien pues ya que hay que pasar el trago cuanto antes mejor, tenía horario de entrega y justo a las 14.30 me presento allí y llamo a la puerta.
Me abre la puerta una rubia bajita con algo infimo por debajo de la cintura y una especie de camiseta pequeñísima en la parte de arriba, la verdad dejaba poco para la imaginación, me mira de arriba abajo y me dice:
Vamos no jodas a estas horas y ya andas con ganas de que te la chupen?, como comprendereis ante la pregunta yo pongo mi cara de profesional y le digo:
Perdón pero vengo a entregar un paquete a nombre del hostal restaurante... y me ponen que pregunte por Pepe;
Me dice: Pasa por aquí guapo y espera un momentito;
Me pasa a una especie de sala comedor donde había una con muy poca ropa comiendo algo parecido a pescado y una negra (joder era negra, negra ) enorme tumbada en un sofá, enorme por los apendices mamarios que tenía al aire y por algo diminuto que llevaba puesto haciendole que le tapaba algo...
Después del azoramiento, llega la misma rubia y un chico que se hizo cargo del paquete y me abonó lo que había que abonarme. Me despido y la rubia me dice que vuelva cuando quiera...
Una vez en la calle me digo: Joder que rato mas extraño acabo de pasar.
Un mes mas tarde vuelve a haber otra entrega para el mismo sitio y alegando que el horario me pilla fuera de los horarios de mi ruta se lo encasqueto a otro compañero que al día siguiente me dijo:
Me han rechazado la mercancia, me dijeron que ellas no pagaban nada que si quería que me lo cobrara en carne...
Llevamos una semana intentando hacer otra entrega y ya no sabemos a quien liar para que la haga, lo último es que lo dejarán en algún negocio veciono o algo así porque los repartidores no están muy animados para hacer entregas ahí.

La foto-dibujo no es mía...

4 comentarios:

AMADO dijo...

Pues avisad a mi primo el camionero (no es coña, palabra que lo tengo): le encanta descargar el camión en repartos como ese!!!

Pepe del Montgó dijo...

Pues que suerte, porque tu si que cobraste la entrega. La verdad es una historia curiosa. Hay que ver en los sitios donde te metes.

Laura dijo...

Vaya situación, parece de película de Alfredo Landa, jajajaja. Seguro que pasaste muy mal rato pero a los que la leemos nos ha divertido un montón (por lo menos a mi).
La foto-dibujo preciosa.
Besos.

Anónimo dijo...

Gracias a esa historia me regalaste el rato de risa del día, una situación un tanto estrambótica, que una vez más nos devuelve la cara amarga de esta sociedad tan hipócrita. Afortunadamente también nos podemos reír de nosotros y de nuestro día a día.

Un besazo
Ana