jueves, 17 de marzo de 2011

¿?

Por fin, nochevieja, podría ser una noche especial u otra noche de mierda como tantas otras no conseguía terminar de acercarse a una chica que le hacía muchísimo tilín. Después de las uvas se arregló un poco mas que otras veces y se dispuso a salir. No mucho mas tarde llegó a la especie de reunión-fiesta con unos amigos y allí estaba ella, preciosa...
Mucho tonteo durante la noche y mucha bebida intentando insuflarme el valor que no tenía, mi timidez era muy acusada y el miedo al fracaso era muchísimo mas fuerte.
Por fin uno de los dos encuentra los animos para acercarse al otro y decirle: ¿bailas?, nos unimos en una especie de abrazo y empezamos a movernos... que sensación, su cuerpo tan cerca, su olor ese olor que toda la vida recordaría como el olor a mujer, sus senos contra mi pecho, mis caderas contra la suya, su pelo..., el olor de su pelo.
Entonces un giro de cabeza un tanto torpe y mis labios se encuentran con los suyos, timidamente, luego mas fuerte con mas ansia, mi cuerpo y el suyo se aprietan intensamente; ya da igual la luz, la música, la hora..., da igual todo, solo estamos ella y yo, mis labios y sus labios, el sabor de sus labios...
Pasado el tiempo, cuanto, uf¡¡ no sé, conseguimos separarnos llenos de nosotros, nos enlazamos de la mano y decido que la acompaño a su casa, casi está amanecienciendo cuando vamos caminando por la calle cogidos de la mano, todavía con las caras encendidas por la pasión, nuestro primer beso, nuestro primer amanecer...


Pablo a sus 84 años todavía recordaba ese primer beso como si hubiera sido ayer.

4 comentarios:

Laura dijo...

Uyy, cuantos se verán identificados con esta ¿historia?
Muy tierna y apasionada, ayyyy la primavera...
Besos,
Laura.

Pepe del Montgó dijo...

Pues yo soy uno de esos que me identifico con esa historia de Nochevieja. Pero en mi caso no duro tanto, más bien, casi nada.

Juan Carlos dijo...

Magnífica historia.
Salu2

AMADO dijo...

Maldita sea, yo no puedo tener una Nochevieja como esa en el recuerdo!! ¡qué envidia!...¿vale el de una noche plenilunar de invierno en una aldea gallega un mes antes del finde-año?...