lunes, 19 de septiembre de 2016

Jornada ADEA

Llevo unos días intentando escribir sobre algo que creo que no funciona bien en nuestra "sociedad", no hay nada mas que ver la televisión o escuchar noticias, para sentirte extremadamente mal, incluso hay anuncios que intentan, hacerte sentir culpable de cuestiones que, en principio, no te atañen de cerca y a las que poco puedes aportar para su solución. 
He decidido contar como vivo yo el desarrollo de unas jornadas de Adea,
Ya llevo unas cuantas jornadas de estas a la espalda y creía que no había escrito sobre ello, pero sí, ya escribí sobre ello aquí
Hay que levantarse temprano e ir a buscar a alguna compañera, una vulgar excusa para desayunar tranquilamente. Cuando llegamos el panorama suele ser, más o menos, este.


Cada uno va preparando sus cosas, aquí mi mesa para la lectura de registros akashicos..


 La cosa es, que poco a poco se va llenando de gente y empiezas a "trabajar", por llamarlo de alguna forma. Aquí te das cuenta de que hay un subidón de energía importante que casi todo el mundo siente, incluso los que entran a hacerse alguna terapia. Tengo que reconocer, que las lecturas de registros suelen ser muy particulares en estas jornadas y, además, suelen tener una especie de hilo conductor que, en este caso, suele tocar al que hace las lecturas, en este caso a mí. A modo de anécdota me tocó hacerle una lectura de registros a quien llevó las cosas para la jornada en el camión, me resulto curioso que, como le dije, "al tío del camión le haga una lectura el único de todos los allí reunidos que trabaja con un camión".


 Después de comer se va notando el cansancio y suele ser buen momento para tomar alguna terapia.
Y darle otro empujoncito,  hasta que a las 19 acabamos las jornadas, toca despedirse y un montón de abrazos. Aquí estoy yo con unos cuantos amigos, como ellos dicen: ni maestros ni leches.


El caso es que después de unas jornadas de estas, 
creo que hay un montón de buena gente en el mundo que intenta hacer su parte para que este sea un poquito mejor y, quiero creer, que algo llega.
Yo desde luego me quedo con esta gente
Como siempre, cuando llego a casa, creo que he recibido mucho mas de lo que he dado y me siento bendecido por ello.

2 comentarios:

Moni Revuelta dijo...

Yo siempre he empatizado contigo, Flores, a veces hay cosas que se perciben más allá del teclado y el monitor.
Me parece encomiable lo que hacéis, y el post una preciosidad de reflexión.
Pienso lo mismo cuando veo los informativos, los anuncios...Y luego me fijo en detalles de la vida, y en esa gente, más bien escasa, pero que está ahí, que te vas encontrando, y que hace que todo cobre sentido y merezca de nuevo la pena :)
Un fuerte abrazo (estáis muy guapos en la foto ;)

Maripaz dijo...

Me parece una iniciativa estupenda y muy valiosa.
Es importante saber que hay personas como tu, que se sienten bendecidas cuando son capaces de dar y darse.
Felicidades.
Ah, estáis muy guapos. Aunque no se quien de vosotros eres tu...jejeje.
Abrazos